En el loteo Maglio, equipos de la Descentralización Piedra Blanca y de Servicios Públicos del Municipio realizaron un operativo de limpieza y retiraron escombros, restos de electrodomésticos, metales, plásticos y otros residuos arrojados de manera clandestina, recuperando un sector que se había convertido en foco de contaminación.
Desde el Municipio señalaron que estas tareas permiten preservar el entorno, prevenir riesgos sanitarios y mantener en mejores condiciones los espacios comunes.
También subrayaron que el cuidado del ambiente es una responsabilidad compartida y que evitar la formación de nuevos microbasurales depende del compromiso de toda la comunidad. “Un barrio limpio no depende únicamente del trabajo del Municipio, sino también del compromiso de cada vecino. Cuidar Merlo es una tarea de todos.”
Además, recordaron que arrojar residuos, escombros o chatarra en la vía pública y en lugares no habilitados está prohibido por las ordenanzas municipales y puede derivar en multas para los responsables. Advirtieron que estas conductas generan un impacto ambiental negativo y representan un costo para toda la comunidad, al demandar recursos humanos y maquinaria para su limpieza.

