A 56 años de la muerte de Antonio Esteban Agüero, un relato firmado por Gustavo Menéndez recrea un cruce entre el poeta y Jorge Luis Borges en General Pico (La Pampa), situado en abril de 1962. La narración ubica a Agüero como conferencista invitado por la biblioteca popular Manuel Estrada para hablar sobre Enrique Guillermo Hudson.
Según el personaje que cuenta la escena, tras la charla ambos coincidieron en la confitería de un hotel, donde se produjo una “contienda literaria”. Allí, Leonor Acevedo Suárez pidió silencio con un “silence please”, se plantó ante Agüero con un “No me falte el respeto, traductor de pájaros” y lo golpeó con un guante, mientras Borges lo apuntaba con el bastón. Un tío del narrador intervino para evitar que escalara.
El relato agrega que Borges y su madre pernoctaron en la ciudad y partieron al día siguiente en tren hacia Once a las 7.15, y que aquella noche Agüero habría escrito versos. El texto cierra con estos: “Él traducía libros / Yo traducía pájaros”.

