El Gobierno nacional busca una nueva foto con gobernadores en Tucumán y, en la Casa Rosada, descuentan la presencia de al menos doce mandatarios provinciales. Consideran que la imagen puede convertirse en una señal de recomposición del vínculo con las provincias, tras meses de tensión por la distribución de recursos y los reclamos de los gobernadores.
El flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, comenzó a desempeñar un rol activo para reactivar el diálogo político. Según se remarca, desde su llegada se inició una etapa de mayor acercamiento, algo que se reflejó en su jura en la Casa Rosada, donde participaron 13 de los 24 gobernadores.
Por el momento no están previstas reuniones ampliadas con los mandatarios. El Ejecutivo sostiene conversaciones individuales y procura reconstruir una mayoría política que permita avanzar con proyectos estratégicos en el Congreso.
Entre las prioridades oficiales figura la reforma electoral, especialmente la eliminación de las PASO, y el delineamiento de acuerdos políticos de cara a 2027. En ese contexto, desde La Libertad Avanza reconocen que la disposición de cada provincia a acompañar las iniciativas legislativas impactará en futuras negociaciones electorales. “Los acuerdos y la reforma están ligados”, sostienen cerca de la mesa política libertaria.
En San Luis, la postura que adopte Claudio Poggi es observada de cerca. El gobernador mantiene un vínculo institucional con la Nación y ha acompañado algunas iniciativas del Gobierno nacional, aunque recientemente se sumó a los reclamos de las provincias por la caída de la coparticipación y la necesidad de mayores recursos. Su eventual presencia en Tucumán sería interpretada como un gesto de continuidad del diálogo, mientras que una ausencia podría leerse como una señal de mayor distancia política, en un momento en que los gobernadores buscan fortalecer una posición común frente a la Casa Rosada.

