El especialista portugués Emanuel Oliveira advirtió sobre el riesgo de incendios en las Sierras de los Comechingones y sostuvo: “Las fajas son importantes, pero las fajas no van a salvar las casas. Lo que salva las casas es la gestión del territorio, del paisaje, en su totalidad”. Tras recorrer la zona, señaló la presencia de viviendas y vegetación mezcladas (“intermix”) y observó casas en laderas sin accesos adecuados, sin áreas de protección y con materiales de construcción inflamables, algo que calificó como “muy preocupante”.
Planteó que la prevención debe comenzar antes de que haya fuego, con criterios sobre cómo se construye, se ocupa y se gestiona el territorio. Propuso trabajar con la comunidad —“Con los ciudadanos, no para los ciudadanos”—, avanzar en sensibilización y en planes municipales de gestión integrada del fuego elaborados a escala local y con participación de vecinos.
Oliveira llega con experiencia en quemas prescritas y en manejo del paisaje con ganadería. Explicó que el fuego y el pastoreo, incluso con cabras, pueden ayudar a reducir la vegetación disponible como combustible, aunque aclaró: “No es una panacea, no es la solución total. Es una herramienta […] para reducir el riesgo de incendios”. También recordó los grandes incendios de Portugal en 2017, con 102 fallecidos, y evaluó que, si bien “las políticas fueron muy lentas”, hubo avances como la disminución de igniciones y más trabajo preventivo.
Destacó además “el papel súper importante” de la universidad para estudiar los problemas, proponer alternativas y monitorear resultados. Este jueves, a las 10, brindará en el Aula Magna de la Universidad Nacional de los Comechingones la charla “El uso del fuego en el manejo del paisaje”, en la apertura del II Congreso Internacional de Prevención de Incendios de Interfase, que durante dos jornadas reunirá en Villa de Merlo a especialistas de distintos países y a representantes de organismos, universidades, bomberos y equipos vinculados con la prevención y gestión de incendios.

