Un equipo interdisciplinario de la Facultad de Turismo y Urbanismo (FTU) de la Universidad Nacional de San Luis lleva adelante un proyecto para analizar la situación socioambiental de Villa de Merlo y su relación con la actividad turística y la expansión urbana. La iniciativa, denominada “Problemáticas socioambientales y turismo en la Villa de Merlo”, es dirigida por María Belén Sender, docente e investigadora de la FTU.
El trabajo estudia presiones, amenazas y oportunidades vinculadas con el turismo y el crecimiento de la ciudad. Entre sus ejes incluye conservación y protección del entorno, participación ciudadana ante problemáticas socioambientales y aspectos legales de actividades con impacto en el medio natural. Participan docentes, colaboradores externos, estudiantes y miembros de la comunidad.
Sender señaló que en los últimos años se hizo más evidente la presión de la expansión urbana asociada al turismo sobre los recursos naturales. Mencionó el acceso al agua —utilizada por residentes y visitantes— y recordó que durante distintas temporadas turísticas se registraron situaciones críticas vinculadas con este recurso. También se analiza la expansión de la frontera urbana y actividades agropecuarias en sectores del bajo del Valle. “Todo eso conforma situaciones que tienen que ser abordadas, analizadas y resueltas principalmente desde un aspecto profundo y serio”, afirmó.
El equipo trabaja en paralelo al proceso de elaboración y participación ciudadana del nuevo plan de ordenamiento territorial impulsado por el Municipio de Villa de Merlo. Según explicó Sender, el proyecto busca analizar aspectos vinculados con ese proceso y aportar información generada desde el ámbito universitario. Incluye el análisis de espacios naturales, áreas protegidas y sectores destinados a actividades productivas y rurales, y remarca la necesidad de contar con una base conceptual e información actualizada para decisiones sobre el desarrollo futuro.
Uno de los principales objetivos es elaborar un diagnóstico de la situación actual del territorio, sus necesidades y oportunidades, para brindar herramientas tanto a la comunidad como a quienes tienen responsabilidades de gobierno. “Consideramos que esto aporta una cuota de realidad y de representatividad de lo que la comunidad necesita, siente, piensa, valora o proyecta a futuro”, sostuvo Sender. El proyecto fue seleccionado en la convocatoria 2026 de los Proyectos de Investigación de la UNSL (PI UNSL), dentro del nuevo sistema integral de única categoría, que aprobó 240 iniciativas científicas.

