El estadio de fútbol del Parque La Pedrera activó un sistema de asistencia lumínica y térmica para proteger el tapiz de Ray-grass (Lolium perenne) durante el invierno.
Según se explicó, la altura de las tribunas y la orientación del estadio proyectan una sombra constante en esta época del año, lo que reduce de forma crítica la radiación natural sobre el césped. Esa carencia provoca dos efectos agronómicos: un déficit fotosintético que interrumpe la producción de carbohidratos necesarios para el crecimiento y la autorreparación, y una baja temperatura del suelo que paraliza la actividad radicular.
Para mitigar el problema, el equipo de mantenimiento agronómico desplegó en la Cabecera Norte cinco unidades de asistencia: tres de alta capacidad para estimular el crecimiento en áreas de sombra severa y dos complementarias que refuerzan la huella lumínica y aportan radiación térmica focalizada.
Desde la administración técnica remarcaron que la intervención no es meramente estética, sino que responde a necesidades fisiológicas del césped. Los equipos actúan en dos frentes: sustituyen la luz solar mediante lámparas de espectro específico que la planta absorbe directamente y elevan la temperatura del césped y de los primeros centímetros del suelo para mantener las raíces activas y asegurar la absorción de nutrientes y agua.

