Tras la nevada y el marcado descenso de la sensación térmica, el Ministerio de Desarrollo Humano activó un operativo de emergencia este fin de semana y reubicó el sábado pasado a 38 personas en dispositivos locales: el refugio de Riobamba y Clavel del Aire y dispositivos de bajo umbral ubicados en la capital sanluiseña (barrio Jardín Sur) y en Villa Mercedes (predio del Policlínico).
En conferencia de prensa, la directora de Emergencia Social, Celeste García, explicó que el protocolo se pone en marcha cuando se prevén temperaturas inferiores a 3°C. La iniciativa tiene dos ejes: la atención a familias afectadas por la emergencia climática o en situación de vulnerabilidad y el traslado de personas a su provincia de origen.
Según detalló, quienes acceden a la asistencia reciben atención sanitaria primaria y cobertura de necesidades básicas como alimentos y aseo personal, además de la gestión de documentaciones o traslados. Sobre estos últimos, señaló que se agiliza el transporte de individuos o familias que “requieren volver a su provincia de origen porque quizás vinieron en búsqueda de algún tipo de trabajo […] y no pudieron concretarlo o se terminó el plazo de trabajo”. “La Provincia les gestiona el traslado hacia su lugar”, afirmó.
Las cuadrillas también trabajaron con familias con dificultades habitacionales, en coordinación con las direcciones de Barrios Populares, Adultos Mayores y Mujer. García indicó que, a partir del trabajo en territorio, se actualiza la información sobre personas en situación de calle en articulación con Nación, y advirtió que no todas acceden a los refugios: “Tenemos que comprender que son personas que, por ejemplo, no están acostumbrados a mantener horarios y cumplir un mínimo de normas”.

