Pedro Strelin atravesó a pie las Sierras de los Comechingones desde Papagayos, en San Luis, hasta San Bartolomé, en Córdoba. Fue el primer recorrido de su proyecto personal Unir pueblos cruzando cerros, con el que propone conectar localidades separadas por montañas.
Partió temprano por una cuesta al sur de Papagayos, en el sector antiguamente llamado Palo Rojo. Eligió una zona que no conocía y de la que no tenía referencias de otras personas que hubieran realizado el mismo cruce. Salió sin carpa ni bolsa de dormir, pese al pronóstico de mal tiempo.
Después de tres horas de ascenso llegó al filo, donde una niebla espesa lo obligó a orientarse con la brújula para seguir hacia el este. Buscó descanso en el Refugio Papagayos, pero lo encontró cerrado con llave: se resguardó bajo un alero para comer y revisar el recorrido.
La lluvia se intensificó y el viento ganó fuerza mientras avanzaba por la altiplanicie hacia el puesto de Armando Vílchez. Con los pies y la parte baja de las piernas empapados, y con escasa visibilidad, llegó a darse instrucciones en voz alta para sostener la concentración y evitar perder el sendero.
En Los Mimbres encontró a Vílchez, cuyo nombre conocía por los mapas, y conversó con él antes de continuar. Desde allí le quedaban diez kilómetros por una huella apta para vehículos hasta San Bartolomé. Llegó cansado y con hambre, con la intención de conseguir alojamiento, ducharse y comer algo caliente. El trazado quedó registrado en Strava y Strelin anticipó una segunda travesía del proyecto.

